Estados Unidos, el legendario Far West

De todas formas, la ruta que os proponemos a continuaciónos ayudará, además de recorrer espacios muy conocidos, a descubrir algunos que no lo son tanto y que guardan el mismo interés e incluso más que los otros.

El viaje podría comenzar en la ciudad de San Francisco, por ser un punto idóneo para iniciar el itinerario y porque además guarda gratas sorpresas, alejadas del estereotipo de urbe norteamericana siempre a la sombra de los grandes rascacielos.

San Francisco se parece más a una ciudad colonial del siglo pasado que a una gran metrópoli del siglo XXI, además de ofrecer lugares más que interesantes para visitar y barrios pintorescos donde perderse por el día y también, como no, por la noche.

Desde la misma ciudad californiana alcanzaremos nuestro primer destino en el viaje: El Yosemite National Park. El enclave es Patrimonio de la Humanidad y realmente se lo merece: valles hermosos,montañas espectaculares, acantilados de granito,ríos prístinos, sequoias gigantes y cascadas enormes. No podemos dejar de visitar el bosque de Mariposa Grove, las Yosemite Falls o el Mirror Lake, que son excursiones de fácil nively ofrecen parajes inolvidables.

El Glaciar Point o el Tunnel View evidencian toda la historia geológica del valle. Al amanecer, es fácil ver ciervos pastando en los humedales que hay junto al Curry Village, una experiencia muy gratificante.

Una excursión al Giant Forest te mostrará árboles gigantes que parecen sacados de un cuento de los Hermanos Grimm. Es imprescindible visitar el General Sherman Tree, un ejemplar de 83 metros de alto, 1.385 toneladas de peso,más de 30 metros de diámetro y una edad de 2.200 metros.