Nueva York

A lo largo del siglo XX ha forjado una imagen a mitad de camino entre el mito y la realidad que, gracias a la música, a la literatura y, sobretodo,al cine, se ha fijado irremediablemente en el incosciente de media humanidad. Pero Nueva York es mucho más que un mito; es un caos palpitante que todo el que visita siente como propio. Y es que ni siquiera las avenidas más tranquilas de Staten Island o los callejones más sórdidos del Bronx se nos presentan como ajenos.

Pero si hay una parte de la enorme Nueva York que todos anhelamos por lo que significa y por lo que promete, esta es sin duda la isla de Manhatan. No es ni el barrio más grande, ni el más poblado pero sin duda es el más atractivo. ¿Por qué? Porque es el corazón de la ciudad, el corazón de la Gran Manzana. En torno a Manhatan ha crecido el resto de la ciudad y aquí, precisamente, es donde están todos y cada uno de esos lugares icónicos que hemos hecho nuestros: Central Park, el Empire State Building, Wall Street, el Brooklyn Bridge, Broadway, Times Square…

Pasear por sus enormes avenidas, recorrer sus sorprendentes tiendas, conocer sus parques y sus plazas y descubrir la concentración de gente más variopinta del planeta es una experiencia inolvidable.